domingo, 2 de junio de 2013

UNA TEMPORADA CON MUCHAS DESPEDIDAS

     Anoche finalizó la temporada 2012/2013, en la que nuestro equipo dejó escapar muchas oportunidades para poder conseguir el objetivo de volver a competir en Europa (aunque la decisión del TAS puede darnos una plaza para la E.L). Tuvo partidos de muy buen fútbol y otros en los que el equipo deambuló por el césped, sobre todo lejos del Ramón Sánchez Pizjuán donde solo hemos conseguido 10 puntos, con una victoria ( allá por el mes de septiembre en Riazor) y 7 empates. Pero no todo fue fútbol en esta temporada.

     Ha sido una temporada con muchas despedidas, sobre todo la del maldito 2 de abril, cuando nuestro Mariano Pulido, se nos marchaba al tercer anillo nervionense. Que lastima no poder haber disfrutado de este sueño contigo Mariano, pero esta vida es así de cruel.

     Otra despedida ha sido la de Andrés Palop Cervera tras defender nuestro escudo ocho temporadas. Ha sido el mejor portero de nuestra historia. A sus 39 años y tras 295 partidos, se lleva 2 Copas de la Uefa, 2 Copas del Rey, 1 Supercopa de Europa, 1 Supercopa de España y 1 Eurocopa, pero sobre todo se lleva el amor y agradecimiento de todo el sevillismo.

   Que sevillista no recuerda Uefa de 2007,en la que se convirtió en Santo, metiste un gol inolvidable en Donetsk, pusiste una asistencia impresionante en la final para que Adriano nos pusiese por delante y después en los penaltis nos diste la copa. Que grande Andrés.



     Anoche tu afición te despidió con la mayor de las ovaciones, la que merece alguien que defendió con tanto amor nuestro escudo. Biris Norte se lo curró como siempre.





     Hemos tenido la suerte de que nos dedicases nuestra bandera antes de tu marcha, lo cual te agradecemos de corazón.


     También parece que nuestro niño Jesús partirá este verano, tras vestir nuestro escudo desde los 15 años. Esperamos y deseamos que haya donde vaya sea muy feliz.


     En fin una temporada en la que se nos marchan grandes sevillista, pero llegan nuevos que nos seguirán apasionando y dándonos la razón de porque más que nuestro corazón, nos late tú escudo.